Guía Práctica Doméstica
I N D I C E
Lavar la ropa
El tendido
El planchado
Limpieza de la casa
Limpieza de utensilios
En la cocina
Al comprar
Aseo personal
Salud
Trucos
LAVAR LA ROPA
Lave con cargas completas siempre que sea posible porque así usa menos energía que al lavar con varias cargas pequeñas.
Use agua caliente sólo para ropa muy sucia o con manchas. El agua fría es recomendable para la mayoría de las cargas. Use siempre agua fría para enjuagar.
Use la cantidad de detergente suficiente, pero evite la formación de exceso de espuma, pues tendrá así que volver a enjuagar. La cantidad de detergente depende de la dureza del agua y de la suciedad de la ropa. Los detergentes con fosfato ablandan el agua, pero contaminan más.
Remoje las piezas manchadas; con esto ayudará a que queden limpias desde la primera vez y evitará tener que volver a lavar.
Clasifique la ropa y ajuste el selector de su artefacto de acuerdo al tipo de tela que vaya a lavar. Se clasifica por tejidos, colores y nivel de sucidad.
	 No seque la ropa más de lo necesario en la secadora. No sólo se daña la tela, se acumula mucho calor y se utiliza más energía. Procure secar montos consecutivos para aprovechar el calor acumulado dentro de la secadora.
Mientras más lavadas tenga una prenda, el riesgo de que decolore aumenta, sobre todo en las prendas de seda, rayón, acetato y algodón.
LAVADO A MÁQUINA
• No dejar que la ropa se ensucie demasiado antes de lavar.
• Tener siempre la ropa seca y aireada antes de lavarla.
• Vaciar los bolsillos, desabrochar los botones y levantar los cuellos
antes de lavar.
• No llenar en exceso la lavadora.
• No llegar nunca a la temperatura indicada como máxima. Lavar con la temperatura más baja de las recomendadas. Se gasta menos energía.
LAVADO A MANO
• En los primeros lavados el agua puede colorearse, por lo que se
debe lavar la prenda sola.
• Siempre agua fría y sin dejar en remojo.
• Dejar que el jabón o detergente se disuelva del todo antes de
introducir la prenda.
• No frotar la prenda, sólo exprimirla con suavidad.
• Aclarar bien.
Para eliminar manchas de tinta, frotar localmente con jugo de limón, sal o yogour y lavar con agua tibia. Si la mancha es reciente, remojar localmente con leche templada y lavar.
Para lavar las manchas de vino tinto, remojar la prenda durante 6 horas en vino blanco. Después cepillar suavemente, enjuagar y lavar la prenda entera. Otro> Si la prenda es de color, sumergir en agua fria con unas gotas de amoniaco. Después lavar.
SECADO
Doblar las prendas pesadas para que no se deformen.
No exponer la ropa directamente al sol ni viento fuerte, especialmente si es de color.
Si se seca en un tendedero interior, procurar que haya corrientes de aire.
Las prendas de punto deben envolverse en una toalla y dejarlas secar sobre una superficie, sin colgar ni exponer al sol o a una calefacción.
Las prendas propensas a deformación, deben estirare al secar para que recuperen su forma.
LEJIA
Antes de aplicar lejía, fijarse bien en los símbolos de la etiqueta.
Usar sólo en frío y una hora como máximo.
No emplear recipientes de hierro, cobre o latón.
Es muy importante separar la ropa blanca de la de color oscuro, incluso si es necesario, podemos dividir en tres montones:
1. Sábanas, toallas, ropa interior, camisas... (suelen ser más resistentes y están más sucias).
2. Ropa de color no oscuro y que no despinte (rosa, celeste, marrón claro...).
3. Colores oscuro (azul, negro, marrón, rojo...) y prendas que puedan desteñir; mezclar con ropa que por su color oscuro no las pueda afectar.
Hoy día, en general, la ropa suele ser de algodón y no dan mucho problema, pero ante la duda de que pueda despintar o estropearse, es mejor lavarla a mano.
Introducirla en un barreño con agua templada y una medida de detergente para lavar a mano (Norit, Whoolite... o similar...y dejarla un rato), enjuagar con agua limpia y tender. Si es necesario, podemos incidir con precaución en las manchas si tuviera.
Seguimos con la lavadora. En general, la ropa clara se debe lavar a una temperatura media de 40-50° aproximadamente. Es preferible temperatura baja que alta, ya que si aumentas la temperatura puede encoger la prenda o estropearse.
La temperatura alta 60-90°, se deja para ropa muy sucia, de algodón y sólo blanca, aunque hoy día esta opción se usa poco.
La ropa oscura o delicada (lana, seda...) se debe lavar a temperatura baja, aunque es mejor lavar con agua fría (esta opción suele estar marcada en la lavadora con un * ó 0°).
El programa a elegir depende de la lavadora. En general la ropa clara con un programa "normal" (ropa normal, poco sucia, programa B, etc...), sale muy bien, pero eso depende de cada caso.
Para la ropa oscura suele usarse un programa de colores o corto, dependiendo de si son prendas más o menos resistentes. Para colores resistentes se puede usar el mismo programa que para ropa clara, cambiando la temperatura y disminuyendo (si la lavadora lo permite) las revoluciones del centrifugado para que salga menos arrugada.
Hay un programa para lana y prendas delicadas; sus principales características es que suele ser un programa muy cortito y sin centrifugado. Si la ropa sale muy mojada, secarla con una toalla.
Para la realización de un buen lavado se necesita:
Detergente (cualquiera conocido). Aconsejamos el detergente en pastillas, ocupan menos sitio y es más limpio al usarlo. Se introducen las pastillas dentro del tambor de la lavadora, encima de la ropa, antes de cerrar la lavadora y ponerla en marcha.
Detergente para prendas delicadas. Es aconsejable que permita el uso a mano y a máquina (no sirve cualquiera).
Suavizante. Debes elegir uno adecuado. Yo aconsejo uno concentrado (por tema de espacio) y de planchado fácil, que resultan muy efectivos (aunque también advierto que son más caros). El suavizante se añade en la cubeta correspondiente de la lavadora (suele ir señalizado en la lavadora con un dibujo de una flor).
Atención, ser prudentes, no por más suavizante queda la ropa mejor, al contrario, puede apelmazarla; basta con seguir las instrucciones del fabricante.
La toma del suavizante la máquina la hace al final del lavado, después de enjuagar la ropa, pero se echa al poner la lavadora en marcha.
Lejía para lavar. Hay una para ropa blanca y sólo blanca, preferible de algodón, se reserva para ropa muy muy sucia, echándose en la cubeta correspondiente (suele venir señalizada en la lavadora con un triángulo); se añade al principio, ya lo tomará la máquina cuando sea el momento (atenerse a las instrucciones del envase). Los blanqueadores son preferibles.
Un consejo es lavar la prenda con la lejía a mano, independientemente, a no ser que sea un volumen de ropa grande.
Tejidos naturales
lana
Encoge al lavar a demasiada temperatura. Se deforma al centrifugar o al tender de forma vertical. Se apolilla si no se usa un tratamiento adecuado.
algodón
Encoge al lavar con agua demasiado caliente. Resiste bien la plancha. Los algodones tintados y estampados deben lavarse la primera vez por separado.
lino
Debe lavarse siempre a mano. Nunca debe centrifugarse. No admite temperaturas extremas, pero resiste bien la plancha.
seda
Como el resto de tejidos naturales, no admite las temperaturas extremas ni los centrifugados. El planchado de la seda tiene que realizarse sin vapor y a baja temperatura.
Tejidos artificiales y sintéticos
tejidos artificiales (acetato, rayón, viscosa)
No conviene centrifugarlos para evitar deformaciones.
tejidos sintéticos (poliester, nylon, lycra)
Son altamente sensibles al calor, por lo que deben ser lavados en agua tibia, planchados a baja temperatura y del revés.
Jeans
Tienen una decoloración natural, por lo que hay que lavarlos por separado o con prendas de color semejante.
Lavar siempre del revés.
No usar quitamanchas ni lavar en seco.
Si llevan etiquetas de piel no pasar de 40ºC, ya que pueden encogerse o desteñirse.
Normas generales para todos los tejidos:
El centrifugado y la exposición directa al sol durante el secado tienden a apelmazar las prendas.
Si se observa una mancha rebelde, no se debe experimentar. Dejar al cuidado de los profesionales.
Los blanqueadores son preferibles a la lejía. Esta desgasta las fibras interiores y exteriores de las prendas, limitando su vida útil.
Nunca lavar las prendas superiores, pues los forros y entretelas suelen deformarse. Lavar en seco.
Las temperaturas altas siempre son malas para los tejidos.
La mala disolución de los detergentes pueden provocar manchas.
Usar detergentes neutros para tejidos delicados.
No guardar la ropa sucia en lugares cerrados, mantenerla seca y aireada.
Limpiar las partes de tejidos dobles, volver del revés las mangas de las camisas, levantar los cuellos, desabrochar las prendas, atar las cintas, cerrar las cremalleras.
Lavar las prendas delicadas dentro de una red o de una funda de almohada.
Eliminar las machas de óxido con un quitamanchas adecuado antes de lavar, para que no se agujeree la prenda.
Truco 1 - Para que las camisas te queden perfectas, es mejor plancharlas cuando están un poco húmedas, si no las puedes planchar inmediatamente después de haberlas lavado y puesto a secar, siempre puedes usar un rociador antes de plancharlas.
Truco 2 - Cuando planches tejidos de lana o mezcla de lana y fibras artificiales, pon siempre un trapo de algodón entre la plancha y el tejido, evitarás que brillen
Truco 3 - Para que la ralla del pantalón te quede impecable, encara bien las dos perneras y clava los extremos con alfileres.
Consejos prácticos para cuidar su ropa:
LAVADO A MÁQUINA. MANTENIMIENTO DE LAVADORAS
Una lavadora limpia hará un mejor trabajo. Para quitar depósitos minerales y otros sedimentos, agregue a la lavadora 1,5 litros de vinagre blanco, y cárguelo de agua caliente. (El vinagre no dejará olor desagradable) Póngala a funcionar y hágala completar un ciclo completo de lavado sin ropa. Así limpiará apropiadamente su máquina.
ELECCIÓN DEL JABÓN
El tipo de detergente es en realidad una elección de tipo personal. Líquido o en polvo, deberá alcanzar el mayor grado de dilución para obtener un lavado óptimo. Si puede, llene la lavadora de agua, agregue el jabón y una vez disuelto completamente, agregue la ropa.
UNA CARGA ADECUADA
Sobrecargar una lavadora es un error común, que reduce la efectividad del lavado. Para evaluar si una lavadora ha sido sobrecargada, puedes incluir una prenda liviana como por ejemplo una blusa, y ver que aparece como mínimo cinco veces en un minuto. Si no la puedes ver, es que la lavadora está sobrecargada.
SELECCION DE LA TEMPERATURA
La temperatura del agua, es un factor importante en el mantenimiento de la ropa limpia y en buenas condiciones. Las prendas manchadas con lodo o grasa, se limpian mejor a altas temperaturas. De todas formas, revisa las indicaciones del fabricante en cada caso. Las prendas de algodón se lavan en su totalidad con agua fria, dado que otra temperatura puede causar daños en la tela.
ORDEN
Por color. Las prendas de colores similares, deben ser lavadas juntas. La ropa blanca no debe lavarse con otras de color. Aunque los jabones líquidos o en polvo que contienen blanqueadores son seguros para todos los colores, es preferible lavar sólo aquellas de colores similares en un mismo lavado.
Por grado de suciedad. La ropa demasiado sucia, no debe meterse directamente en la lavadora. La suciedad enturbia el agua y aquella se deposita nuevamente en la ropa. Haz un prelavado de la ropa agitándola con amoníaco y jabón o jabón sólo. Después de 30 minutos, tira el agua, escurre la ropa y lávala según las instrucciones.
Por calidad de telas. Incluye en un lavado, las prendas de igual calidad en las telas. Prendas como jeans y otras de alto rendimiento, deberían ser lavadas con otras también fuertes, y no con ropa delicada. Mantén alejadas las telas de alto rendimiento o de trabajos pesados, de las suaves y delicadas.
Además, separa las artificiales (polyester) de las naturales (algodón). Las artificiales atraen los aceites que liberan las fibras naturales durante el lavado y pueden hacer que una pequeña mancha se vea aún más.
EVITANDO PROBLEMAS
Encogimiento. Siga las instrucciones del fabricante. Evite las altas temperaturas del lavado y el secado. Elija una agitación suave.
Estiramiento. Siga las instrucciones de la etiqueta. Ponga las prendas en una superficie plana como un planchador.
Deshilado. Agrupe cuidadosamente según telas y tipos de ropas. Lave las prendas de telas fuertes separadamente. Verifique que no ha sobrecargado la máquina. Relava usando un ablandador recomendado. Asegúrate que todo el jabón ha sido disuelto en el agua. Limpia los filtros después de cada ciclo.
Pilling (motitas).El pilling es la formación de pequeñas bolitas en la superficie de tu ropa. Son el resultado de un fuerte rozamiento durante el lavado y también el uso. Da vuelta a la ropa antes de comenzar. Usa agitación más suave y durante menos tiempo. Coloca tu ropa sobre una superficie curva y elimínalas con tijeras.
Pérdida del color. Clasifícalas cuidadosamente. Verifica si estás utilizando agua dura. Reduce la cantidad de la carga de la lavadora. Escurre inmediatamente después del lavado. Manchas de origen mineral. Filtra el agua que entra a la lavadora. Haz una mezcla de jugo de limón y agua, y aplícala sobre la mancha.
El Tendido
Llega la hora de colocar la ropa a secar y nada más sencillo; sólo necesitamos saber unas cuantas cosas muy fáciles de aprender y que no tienen mucha técnica. Unos cuantos conceptos generales y todo listo. Allá vamos:
Tender cuando acabe la lavadora. Interesa retrasar lo menos posible el tenderla una vez acabe, pues se arrugará menos la ropa, incluso corremos el riesgo de que despinte la ropa clara si está en contacto con ropa oscura.
Sacudir la ropa antes de tenderla para quitar las máximas arrugas posibles y airearlas.
No tender al sol la ropa oscura, puede comerse el color; tenderla siempre del revés. Si el sol calienta, ni siquiera tender la ropa blanca, pues se queda tiesa y con muchas arrugas.
Tender mejor temprano o al atardecer, evitando las horas de sol fuertes.
El agua de lluvia puede beneficiar la ropa tendida pero también puede ensuciarla. Tener precaución.
Toda arruga que evites en la ropa al tenderla, te ahorrarás plancharla luego.
Las pinzas debes ponerlas donde menos se noten luego, por ejemplo en las costuras, ya que dejan dobleces.
Las camisas se tienden por el borde inferior, es decir, colgadas hacia abajo; las pinzas se ponen en las costuras. También se pueden colgar en una percha, es lo ideal.
La ropa interior se cuelga derecha, sin doblar por la cuerda.
Las sábanas, toallas y manteles si son muy grandes se pueden doblar por la mitad dejando cada una a un lado de la cuerda; no conviene doblar más de 1 ó 2 veces, pues se arruga mucho.
Los jerseys y camisetas para que no se deformen se les pone las pinzas en la costura de las axilas.
La ropa que laves a mano y no puedas escurrir mucho porque se deforme: jerseys.... se seca en una toalla grande, como un brazo de gitano y presionas la toalla contra la prenda, luego, sobre otra toalla seca, pones la prenda bien estirada pero sin forzarla, pues se agranda o deforma.
Cuando vayas a recoger la ropa, y no la planches enseguida (que es lo ideal), procura doblarla lo menos posible y con cuidado ponerla sobre una bandeja o mesa hasta que la vayas a planchar; las camisas las pones en una percha.
No dobles la ropa de cualquier manera, y menos la revuelvas, sino... luego no hay quien la planche.
No recoger la ropa muy húmeda; esperar que se seque bien, pero no que se quede "tiesa".
Los pantalones se tienden del revés y con la cremallera cerrada, sin doblarlos en las cuerdas. Hay que ponerles más de dos pinzas porque pesan mucho y se pueden caer. Mientras más pinzas menos se deforman.
EL PLANCHADO
Clasificar la ropa según los símbolos de la etiqueta y empezar a planchar con la temperatura más baja.
Para pasar a una temperatura más baja, esperar unos minutos
Planchar con la ropa ligeramente húmeda.
Eliminar con un trapo húmedo cualquier resto que se hubiera adherido a la plancha antes de que se enfríe.
La lana se puede encoger si se lava de manera incorrecta, por lo que se recomienda lavar este tipo de fibra a mano.
El lino puede soportar la lavadora, pero en caso de ser posible, es recomendable que se envíe a la tintorería.
Al momento de lavar una prenda en casa, y no tiene seguridad de si poder o no lavarla en la lavadora, se aconseja que voltee la parte inferior hacia fuera, ya que protege la superficie de la prenda mientras se está limpiando.
Antes de lavar camisas y pantalones, es preferible abotonar todos los botones y subir los cierres, de esta manera se evitará perder la forma.
Para las prendas de vestir hechas a la medida, es recomendable que se haga lavado al seco, ya que (cuando está bien hecho) ayuda a conservar la forma de las chaquetas y pantalones.
A la hora de una mancha en la camisa o en la corbata, generalmente a la hora de una comida lo recomendable es tratar de raspar lo mas grueso de la mancha sin hacer mucha presión, luego hacer presión con una servilleta, y de último, aplicar un paño empapado en soda (agua carbonatada) fría.
El planchado de las camisas:
Lo mejor es planchar la camisa cuando aún está ligeramente húmeda. Entonces es cuando esta tarea resulta más fácil.
Si la camisa estuviese demasiado seca, se debe humedecer bien. Para ello habrá que utilizar un pulverizador de pistola.
La camisa humedecida debe guardarse al menos una media hora en una bolsa de plástico. Así, la humedad se extenderá uniformemente.
Se empieza siempre por una de las mangas. Primero se alisa y se empieza a planchar por el centro. Se plancha de dentro hacia fuera, ya que si no, en ella se forman pequeñas arrugas. No se deben planchar los lados hasta el final. En caso de usar una planchamangas, la manga se coloca sobre la tabla y se plancha uniformemente. A continuación, las camisas planchadas con planchamangas se guardan colgadas.
Un puño de botones sencillo debe plancharse de forma que los botones esten en la parte superior. El procedimiento es diferente si el puño es doble. Primero se desdobla el puño por completo y se plancha. Entonces se dobla de la forma deseada y se alisa con la plancha. A continuación, se dobla el puño por la mitad y se plancha el pliegue de forma que los ojales queden uno encima del otro.
Se coloca la parte trasera de la camisa con la parte inferior sobre la tabla. Se estira la camisa y se alisa con la plancha prestando atención al pliegue de la espalda. Debe plancharse de forma uniforme. El pliegue de la espalda debe colocarse en el borde de la tabla de madera que el otro lado transcurra en paralelo. Al marcar el pliegue con la plancha se debe mantener la camisa estirada. Se le da la vuelta a la camisa y se repite la operación.
El cuello se plancha desde las puntas hacia dentro para que no queden arrugas. Esto es especialmente importante para los cuellos de botones flexibles. Luego se le da la vuelta al cuello y se plancha la parte interior. A continuación, se introducen las varillas y se le da la vuelta. No hace falta planchar el pliegue del cuello.
A continuación, se plancha la pechera de la camisa. Primero se coloca una mitad sobre la tabla con la parte exterior boca arriba y se alisa. Si se trata del lado derecho con botones, se debe planchar con cuidado alrededor del botón. Después se pasa a planchar la otra mitad.
Lo mejor es guardar las camisas colgadas. También se puede planchar cada vez sólo una camisa y ponérsela tras dejarla enfriar.
No planche la ropa sucia o manchada, ya que el calor puede fijar algunas manchas.
Para empezar, hay que tener en cuenta que depende de cómo se tienda la ropa y de cómo se doble una vez que se recoge del tendedero, para que el resultado sea lo mas satisfactorio posible. Ya lo dice el refrán “ropa bien doblada, ropa bien planchada”.
	La ropa se debe tender recién sacada de la lavadora, pues las arrugas que se forman en mojado son muy difíciles de quitar. Igualmente son muy difíciles de quitar las que se forman cuando se le pone mucha temperatura a la lavadora. No obstante las arrugas difíciles, se pueden quitar humedeciendo ligeramente las prendas antes del planchado.
	Hay prendas que aparentemente no necesitan plancha, pero conviene decir que la plancha no sólo sirve para quitar arrugas, sino que también sirve para suavizar la ropa, para que huela mejor y para que ocupe menos sitio. es el caso de las toallas, o de la ropa interior de algodón, que por ahorrar tiempo las dejamos sin planchar.
	No planchar ropa aún mojada, puede servir para salir de un apuro, pero por lo general queda un tufillo muy característico.
Esto es sólo una sugerencia, no obstante, a título informativo el algodón , el hilo y el lino, normalmente se pueden planchar a temperatura alta, y la lana, la seda, y demás tejidos delicados, a temperatura baja, y siempre nos queda el probar en una costurita interior o en una esquinita de los bajos, por si acaso.
	He pensado que lo mejor sería hacer las explicaciones clasificando las prendas, así:
Ropa de vestir:
Camisas
Pantalones
Jerseis y otras prendas de punto.
Ropa de casa:
Toallas
Sábanas
Manteles
ROPA DE VESTIR
CAMISAS:
Seleccionar la temperatura recomendada, y si no probar en una esquinita de la parte de abajo de la camisa.
Primero se planchan las piezas mas extensas, el delantero está dividido en dos partes, insistiendo en la tapa de los ojales, estirándola un poco, y en el bolsillo si tuviera, y la espalda es de una sola pieza, pero suele tener una costura y un pliegue, que se tienen que quedar perfectos, con paciencia se consigue.
En segundo lugar, se planchan las mangas, que se hacen dobladas, como se presentan, primero por un lado y luego por otro. El puño se plancha después desplegado, en la manga se puede dejar raya, eso es a gusto del consumidor.
En tercer lugar, se plancha el cuello, bien extendido totalmente o bien doblado, según gustos, pero insistiendo en no dejar ninguna arruga, pues suele ser el punto mas visible.
PANTALONES:
Es una de las prendas más difíciles de planchar, pues no a todo el mundo le quedan bien. En fin, trataré de explicarlo lo mejor posible.
Los pantalones de tela, o sea, los que necesitan que se les quede marcada la raya, deberán, en primer lugar, tenderse boca abajo, por los bajos y con la forma de la raya. Para la plancha, se deberán coger por los bajos, aprovechando las rayas existentes y haciéndolas coincidir y disponerlos así en la mesa de la plancha. Primero se plancha una pierna, la más cercana a la mesa. Mientras tanto y con cuidado se dobla la otra hacia arriba para poder hacerlo. Se plancha la pierna insistiendo en la raya, y procurando no duplicarla que hace muy feo. Después se le da la vuelta y se hace lo mismo con la otra pierna.
Un vez hecho esto, que es lo más difícil, se plancha la parte de la cinturilla, los bolsillos, la bragueta y el fondo de los bolsillos, que si no hacen bultos y queda muy feo.
Para prevenir los feos brillo que salen en algunos pantalones algo usados, pero aún nuevos, se interpone entre la plancha y la prenda un paño fino de algodón, o en su defecto, se puede utilizar un pañuelo.
En el caso de los pantalones vaqueros, o pantalones de chandal, se planchan de frente y sin raya, insistiendo en las costuras y en los bolsillos.
JERSÉIS Y OTRAS PRENDAS DE PUNTO:
Es una prenda muy delicada, tener muy en cuenta las indicaciones del fabricante.
Se plancha de frente, primero el delantero y después la espalda. Teniendo en cuenta no deslizar la plancha apretándola, pues puede darse de sí. Algunos quedan mejor si se planchan del revés.
Cuando un jersey se ensancha por los puños o cintura, sumergir unos momentos en agua caliente las áreas ensanchadas y aplicar aire caliente con el secador hasta que seque, así cogerá su tamaño original.
ROPA DE CASA
TOALLAS:
Primero, insistir en las costuras, las puntillas, lazos y bordados, insistiendo bien en ellos, e incluso estirándolos un poco. Doblar al gusto de cada uno y pasar la plancha dobladas con su aspecto final.
SÁBANAS:
Insistir en el embozo, con sus puntillas, entredoses, bodoques y demás bordados.
Una vez hecho esto, se dobla y se pasa la plancha una vez dobladas con su aspecto final. Para poder doblarlas correctamente, se puede ayudar con las pinzas de tender la ropa.
MANTELES:
Sí, ya sé que con un hule y servilletas de papel te puedes apañar. Pero no supone una gran hazaña el poder disfrutar de mantel y servilletas de tela, es un pequeño placer al alcance de cualquiera. Por si acaso, plancha primero los dobladillos,(bordes del mantel o servilleta), insiste en puntillas u otros adornos, dobla como te guste, y pasas la plancha una vez doblado.
Truco 1 - Para que las camisas te queden perfectas, es mejor plancharlas cuando están un poco húmedas, si no las puedes planchar inmediatamente después de haberlas lavado y puesto a secar, siempre puedes usar un rociador antes de plancharlas.
Truco 2 - Cuando planches tejidos de lana o mezcla de lana y fibras artificiales, pon siempre un trapo de algodón entre la plancha y el tejido, evitarás que brillen
Truco 3 - Para que la ralla del pantalón te quede impecable, encara bien las dos perneras y clava los extremos con alfileres.
LIMPIEZA DE LA CASA
Una limpieza a fondo y unos pequeños cambios renovarán todas las zonas del hogar. Puedes hacer una estancia por día, sin agobios y mucho mejor si toda la familia colabora en ello.
Uno de los vestigios del invierno son las alfombras, ¡quítalas de en medio!, antes de eso hay que pasarles el aspirador, luego enrollarlas y guardarlas en posición horizontal. Busca algún sitio en casa donde puedan caber enrolladas, si no lo tienes, existen tintorerías que, por un poco más de dinero, además de lavarlas te las guardan toda la temporada.
El tapizado del sofá, si es de ropa y el tejido lo permite, puedes meterlo en la lavadora. Si es de otro tipo de material, pásale el aspirador y prueba a aplicar un quitamanchas allí donde más se ensucia, -en la cabecera y en la zona de los brazos-.
Los cambios de temporada también son buenos para limpiar las cortinas, ten en cuenta que han acumulado mucho calor de la calefacción y han tenido poca ventilación. Según el tipo de tejido, puedes lavarlas en la lavadora -sin centrifugar-, o bien dejarlas en remojo en agua fría. Si cuelgas las cortinas cuando todavía estén húmedas, te quedarán estiradas y sin arrugas.
Tómate un respiro y luego repasa las persianas. Las de aluminio necesitan sólo agua y jabón, ¿qué son de madera? da lo mismo, al estar en contacto con el exterior, las persianas están preparadas para soportar agua. Para los cristales de las ventanas puedes usar un limpiacristales, o bien tomar una bayeta mojada con jabón, y otra para aclarar en la que debes tirar un poco de vinagre, este componente le dará un acabado perfecto. Si quieres, prueba con otro sistema: frota los cristales con papel de periódico húmedo ¡te sorprenderán los resultados!
Las lámparas también han ido sumando suciedad, si son de ropa, normalmente son de tejidos que no toleran la lavadora, unos 5 minutos en remojo serán suficientes para dejarlas limpias. Si tienes lámparas de cristal puedes meterlas... ¡bajo el grifo! -no sin antes quitar las bombillas- y luego las puedes secar con un paño que no suelte pelusa, para no dejar rastros.
Las habitaciones también deben cambiar de aires. Las camas se despojan de mantas y colchas para cubrirse de sábanas de algodón y cubrecamas más finos. Es recomendable lavar las mantas unas dos veces al año, éstas pueden meterse directamente en la lavadora. En cambio, los edredones, no siempre lo permiten –hay que mirar la etiqueta- si requieren lavado en seco, se han de llevar a la tintorería. Una vez todo limpio, se guarda en el armario en bolsas de ropa, que no sean de plástico porque acumulan olores. Los armarios también mudan en primavera, la ropa de abrigo da paso a las camisetas y chaquetas finas, para que tus armarios tengan buen olor puedes colocar pequeñas bolsitas de ropa con esencias naturales. Y para evitar las indeseables polillas, tienes muchos productos en el mercado, pero desde aquí te recomendamos un truquito: reparte trozos de piel de limón por todo el armario, verás como no se acercará ninguna polilla.
Limpieza de utensilios:
Limpie de vez en cuando la base de su plancha para evitar que manche la ropa, frotándola con un trapo limpio y seco impregnado con sal o tierra de piedra pómez; después limpie con un trapo húmedo y deje que seque bien antes de usarla.
Para que el horno de microondas conserve toda su capacidad de cocimiento, límpielo después de cada uso (especialmente al rededor del empaque de la puerta) con una fibra de plástico y una solución de bicarbonato en agua. Nunca limpie su horno con fibra de acero.
Para facilitar la limpieza del procesador de alimentos, antes de rallar, moler o picar cualquier alimento, rocíe en las cuchillas un poco de aceite, de manera que no se peguen los alimentos.
Para destapar los orificios de la plancha de vapor, llénela con partes iguales de vinagre blanco y agua; deje que salga el vapor hasta que seque; desconecte la plancha y agregue agua limpia agitando hasta que salga toda el agua por los orificios.
Para mantener limpio el depósito y conductos de goteo de su cafetera, póngala a trabajar con agua y dos gotas de vinagre, para disolver las incrustaciones formadas por la dureza del agua.
El principal enemigo de un tostador son los residuos de pan. Por eso hay que mantenerlo siempre limpio. Así durará más tiempo y evitará mayor consumo de electricidad.
Cuando algún alimento se derrame y ensucie el horno, rocíe inmediatamente sal o bicarbonato y deje que enfríe. Después limpie con un trapo húmedo o estropajo, y la mancha se quitará fácilmente.
Limpie su refrigerador con regularidad, de ser posible cada semana, con una solución de bicarbonato de sodio y agua tibia; esto previene la proliferación de olores desagradables. También es recomendable, cuando el aparato esté desconectado, limpiar la parrilla de la parte trasera con un trapo húmedo para retirar el polvo y la pelusa que se acumulan y dificultan el funcionamiento del motor.
Para que los vasos queden brillantes y sin rallas, añada un poco de vinagre al agua de enjuague. Si los vasos tienen manchas ocasionadas por el agua, frótelos con una fibra (que no sea de metal) remojada en vinagre.
Para limpiar comida quemada en cazuelas, ollas y sartenes, moje la parte quemada, añada sal y deje reposar por 10 minutos. Después talle con estropajo o fibra y por último lave con agua y jabón.
Para limpiar objetos y trastos de cobre, en una botella con pulverizador vierta vinagre caliente y rocíelos, después espolvoree sal de mesa en cantidad suficiente y frótelos con una esponja en forma circular, hasta que queden bien pulidos y brillantes.
Para limpiar el interior de una olla de aluminio que se ha ennegrecido, ponga a hervir en ella agua, llena un poco más de la mitad y cáscaras de tomate, el ácido que sueltan hará que el recipiente recupere su brillo original.
Para desinfectar los cubos de basura lávelos con una solución de ½ taza de amoniaco en 4 litros de agua. Ya secos y para evitar que se les forme moho y bacterias, espolvoree ¼ de taza de bórax en cada bote.
Las manchas de grasa en cualquier tela desaparecen por completo si se cubren inmediatamente con talco, se dejan reposar por media hora y por último se cepillan. Después lave la prenda como de costumbre.
Para limpiar una mancha de chicle en un tapete o alfombra, primero endurézcala con un hielo y luego ráspela con un cuchillo sin filo. Para no mojar la alfombra, ponga el hielo dentro de una bolsa de plástico.
Para borrar las marcas dejadas en la alfombra por las patas de los muebles, aplique el vapor de una plancha a unos 15 centímetros arriba de la zona hasta que se humedezca. Luego peine las fibras para levantarlas y deje secar.
Con aceite de oliva puede renovar una prenda de gamuza, remojándola 15 minutos en una cubeta con agua tibia y una cucharadita del aceite, agitando la prenda cada dos minutos. Después póngala a secar protegida de los rayos del sol.
Para que el planchado de las camisas sea mas fácil, inmediatamente después de lavarlas cuélguelas en gachos, acomode los cuellos y estire la tela con las manos. Esto le ayudará a ahorrar tiempo de planchado.
Aproveche el agua en donde coció papas peladas para limpiar objetos de plata, frótelos con una franela humedecida en esta agua hasta quitar todas las manchas.
Aproveche las propiedades lubricantes de las cáscaras de plátano para limpiar las hojas de sus plantas de ornato, frotándolas suavemente con la cara interna para darles brillo.
Para suavizar la ropa disuelva tres cucharadas de vinagre blanco en una taza con agua, agregue esta mezcla a la lavadora en el ciclo de enjuague; si lava a mano, después de enjuagar su ropa déjela remojando con la mezcla antes de ponerla a secar. Cuando la ropa se seque no conservará ningún olor.
Para limpiar paredes y muebles de baño, en un litro y medio de agua tibia vierta tres cucharadas de bicarbonato de sodio y tres cucharadas de vinagre. Con esta mezcla talle las manchas de sarro y todo el baño, ayudándose con un estropajo o una esponja.
Para limpiar la regadera y las llaves de baño, basta con pasarles un trapo húmedo con vinagre caliente. Quedarán brillantes.
Para no gastar en la compra de limpiadores químicos para baño y cocina, emplee una mezcla de carbonato con agua y limón, o agua caliente con vinagre y limón. Estos ingredientes son efectivos en la mayoría de las labores de limpieza.
Todos los productos de cerámica (baños y cocina)
No utilizar productos abrasivos o químicos agresivos (ácido fluorídrico, productos anti-oxidantes...)
Limpiar, después de cada uso, con una esponja y agua con jabón (líquido lavavajillas translúcido). Aclarar con agua y limpiar para evitar los depósitos calcáreos.
Es importante frotar la bañera con un producto amoniacado y no utilizar uno abrasivo porque la rayaría. Luego hay que aclarar bien y secar con un paño. Si la bañera está algo deteriorada se debe frotar una vez al mes con vinagre caliente. Así recupera el lustre. Cuando los bordes de la bañera no están bien sellados pueden provocar humedad en el tabique contiguo. Para evitarlo, hay que sellarlos bien con silicona blanca. No es recomendable utilizar la transparente, pues se enmohece con mayor facilidad.
Si además de por el borde de la bañera se filtra humedad por las juntas de los baldosines, hay que frotarlos con alcohol de quemar después de limpiarlos. Luego se dejan secar y se debe impermeabilizarlos con dos manos de barniz incoloro para exteriores.
Estrella, producto que lleva muchos años en el mercado, fabricado por la empresa Henkel y que se compone por lejía y detergente. De textura bastante densa y con un ligero aroma a lejía que no resulta ofensivo para el olfato, cumple con todas las expectativas, ya que sirve para limpiar casi todas las superficies y al mismo tiempo desinfecta, dejando un intenso olor a limpio que perdura bastante tiempo.
Se puede usar diluido o bien de forma directa; para el suelo se disuelve medio vaso de producto en un cubo de agua, mientras que se puede aplicar directamente en el WC, dejando actuar durante unos minutos y mediante una bayeta en el resto del cuarto de baño y en la cocina, aclarando después.
Muebles de cuarto de baño
El mobiliario con laca brillante y satinado o en estratificado se limpia con un producto limpiacristales y un trapo suave.
Bañera impecable.
Se limpia muy bien con vinagre caliente. Si Tienes manchas amarillas , puedes eliminarlas aplicándo una mezcla hecha con el zumo de un limón y dos cucharaditas de sal fina.
Azulejos brillantes.
Si deseas conseguir desinfección y brillo en las paredes del cuarto de baño y de la cocina, prepara a partes iguales, una mezcla de agua, amoniaco y alcohol de quemar; ponla en una botella con pulverizador, agítala bien y dispara directamente sobre los azulejos. Sécalos inmediatamente con un trapo limpio.
Sartén antiadherente.
Conseguirás que no pegue todo lo que frias en ella si tuestas previamente un puñado de sal sobre su fondo.
Luego la retiras y la frotas uniformemente con un diente de ajo.
Planchado de pantalones.
¿Deseas unas rayas y pliegues perfectos? Unicamente tienes que untarlos por el revés con un poco de jabón húmedo. A continuación plánchalos por este lado del tejido. Las rayas permanecerán inalterables.
'Panties' multiuso.
No tires los panties viejos; aprovéchalos para rellenas cojines, para sacar brillo a los zapatos o para limpiar los baldosines ( no suelta pelusa).
Limpiacristales.
Los cristales quedarán mejor si , antes de aplicar el limpiacristales, los frotas con una mezcla de agua y amoniaco para eliminar bien la grasa. A continuación puedes usar el producto que utilices habitualmente, pero, en lugar de frotarlos con un paño, límpialos con papel de periódico.
Zapatos de charol.
Para recuperar el brillo y el lustre debes frotarlos con un algodón empapado en leche y pasarles luego un paño seco. Igualmente puedes limpiar los bolsos de este material.
Guardar las alfombras.
Antes de retirarlas en verano, primero pásales bien el aspirador y luego extiende sobre ellas papel de periódico. Pon encima, diseminadas, algunas bolitas de naftalina y un poco de hierbas aromáticas o cáscaras de membrillo. Enrróllalas cuidadosamente y átalas fuerte con una cuerda. Las polillas nada tendrán que hacer con ellas y mantendrán, además, un buen olor.
Sartenes como nuevas.
Cuando las sartenes y los cazos estén muy ennegrecidos por la grasa, pon a hervir en ellos un chorrito de vinagre. Quedarán como nuevos.
Un perfecto desatascador.
Los posos de café son excelentes para arrastrar los restos de comida que se hayan ido acumulando en las tuberías del fregadero. Echalos por ellas de vez en cuando y prevendrás con ello los atascos.
Prendas tostadas por la plancha.
Si tu camisa se ha oscurecido ligeramente al plancharla. No te preocupes, sumérgela en seguida en una solución de agua oxigenada no muy concentrada. Volverá rápidamente a recuperar su color natural.
Cubertería de alpaca.
Este tipo de cubertería o los objetos de este material, se limpian sumergiéndolos durante media hora en un recipiente con leche. A continuación se lavan con agua fría.
Gafas limpias.
Si deseas que los cristales de tus gafas queden realmente limpios y con brillo, frótalos muy suavemente con un poco de ceniza de un cigarrillo y un trozo de papel de periódico.
Planchas más deslizantes.
Cuando la plancha se pega a la ropa, pásale por la base un trozo de jabón seco cuando aún esté caliente. A continuación, enjuágala con agua y sécala con una hoja de periódico. Dejará de pegarse.
Si quieres que a tus jerseys no les salgan bolitas, haz lo siguiente : recién comprado metelo durante dos días en el congelador, dentro de una bolsa de plástico.
Mantenga los filtros limpios. Se deben limpiar o cambiar al menos una vez al mes para que el flujo de aire sea adecuado. Si los cambia cada mes cuando llega su factura, es menos probable olvidar hacerlo.
Durante la primavera es bueno revisar la bobina de su aire acondicionado ya que se pueden acumular hojas y basura. Cerciórese que la bobina no esté obstruida por papel u hojas.
Mantenga el congelador libre de escarcha. Cuando se acumula una capa de hielo, actúa como aislante y hace funcionar demasiado el refrigerador.
Si usa un horno convencional, no abra la puerta frecuentemente. Cada vez que lo hace, pierde de 25 a 50 grados de calor.
Cuando esté horneando, ponga el horno a la temperatura exacta. El horno no se calentará más rápidamente si se pone a una temperatura más elevada.
No encienda el horno de antemano a menos que lo indique su receta.
Apague el horno como cinco minutos antes de terminar para que el calor restante se use para terminar de hornear.
Que la sartén sea del mismo tamaño del quemador.
Use tapaderas en las ollas y sartenes para que no se pierda calor.
Para ahorrar energía evite utilizar sus aparatos eléctricos en las horas de máxima demanda, que son entre las 18:00 y las 21:00; así tendrá una mayor seguridad de que sus aparatos no sufrirán descompostura alguna.
No deje los aparatos electrodomésticos conectados de manera permanente a la corriente eléctrica, pues el sistema de encendido gasta un mínimo de energía y, al sumar el consumo de cada aparato eléctrico del hogar, resulta en un gasto innecesario.
Use la lavadora en días fijos, así acumulará la ropa suficiente para llenarla a su capacidad máxima permitida, pues si se usa semivacia, se estará desperdiciando electricidad y agua.
Regule la temperatura del frigorífico según las instrucciones del fabricante. Un grado centígrado de frío, supone un aumento del 5% de energía.
Cambia las bombillas tradicionales por las de bajo consumo. Dan la misma luz y aunque son un poco más caras su vida útil es más larga y te permite ahorrar en el recibo de la luz.
Mantén las ventanas cerradas cuando enciendas la calefacción. Parece obvio, pero somos muchos los que mientras ventilamos por las mañanas, dejamos la calefacción encendida.
Mejora el aislamiento térmico de tu casa. Entre el 15 y el 20 % del calor de una casa se pierde por las juntas de puertas y ventanas.
El aislamiento de paredes y techos protege tanto del frío como del calor y de los ruidos. Si la vivienda ha sido construida hace años, seguramente los muros no posean cámara de aire. Aislando interiormente se puede ahorrar hasta el 50% en calefacción y refrigeración. Arregla todas las ventanas, puertas y tambores de persianas mal ajustadas que puedan producir corrientes de aire.
La ducha mejor que el baño. Mientras que para llenar una bañera se precisan 300 l. de agua, la ducha de 5 minutos consume menos de 100 litros.
No es recomendable ducharse más de 1 vez al día. Los excesivos lavados disminuyen la capacidad de autodefensa de la piel.
No tire innecesariamente de la cadena, cada descarga son entre 10 y 15 litros de agua.
Cierre bien los grifos, 10 gotas de agua por minuto, son 2000 l de agua desperdiciada al año.
Si te duchas en lugar de bañarte o instalas un obturador de muelle en el inodoro, ahorrarás agua, cuyo embalsado, purificación y transporte consume energía.
No llenes los armarios de detergentes especializados, son los más inútiles. Frecuentemente es suficiente el jabón de lavar platos para limpiar la cerámica, vidrio, madera, esmaltes, plásticos...
No llenes los armarios de detergentes especializados, son los más inútiles. Frecuentemente es suficiente el jabón de lavar platos para limpiar la cerámica, vidrio, madera, esmaltes, plásticos...
La fregona: está formada por un mango que finaliza en un soporte donde se colocan unas tiras de algodón, que pueden ser planas o enrolladas, y que es la parte de la fregona que se introduce en el agua para realizar la limpieza.
Para su mantenimiento se requiere dejarla sumergida en desinfectante, por un periodo de tres o cuatro horas, si se ha utilizado para la desinfección de alguna área. Luego aclararla abundantemente con agua y escurrirla. Si sólo se utiliza para la limpieza normal diaria, se debe lavar cada vez que se vea sucia; para ello se mete en agua tibia con detergente, se mueve vigorosamente varias veces y luego se aclara con abundante agua limpia y se escurre bien.
Fregona impecable Para que la fregona este siempre impecable, al terminar su uso escúrrela bien, aclárala con un poco de lejía y cuélgala para que se seque, pues la humedad es la que la estropea.
Con respecto al mantenimiento y cuidado de la escoba, ésta debe ser lavada cada semana, o antes si se requiere, con agua caliente jabonosa. Debe insistirse hasta que todas las cerdas queden bien mojadas. A continuación deben frotarse suavemente y aclararse con agua limpia; para finalizar la escoba debe sacudirse vigorosamente y dejarse secar con las cerdas hacia arriba en un lugar seco.
El recogedor se debe cepillar con agua y desinfectante, agua limpia y secarlo.
Blanquear juntas de suelo
Para blanquear las juntas del suelo o de los azulejos,nada mejor que crema de calzado blanca con aplicador de esponja.Se aplica, se deja secar un poco y déspues se limpia con la fregona en forma circular.El resultado es genial.
Limpiar la plata
Para limpiar los objetos de plata, podeis mezclar zumo de limón y ceniza de cigarrillo. La pasta formada la frotais en los objetos de plata. Después sacar brillo con un paño de algodón.
Quemaduras en alfombras
Para disimular las pequeñas quemaduras en las alfombras, frota la zona con un poco de papel de lija medio o corta los pelos quemados.
Quitar marca de dedos en los muebles
Para eliminar las marcas de los dedos dejados en los muebles lacados puedes probar a pasar un paño humedecido en agua mezclada con amoniaco (poca proporción).
Aplicar silicona
Todos los que hacemos labores de bricolaje en algún momento hemos tenido que aplicar silicona. Todos conocemos el problema de aplicarla y al intentar alisar nos llevamos la silicona entre los dedos. Para evitarlo aplicar un poco de agua jabonosa a los dedos. Vereis como no se queda pegada a los dedos.
Para quitar señales en la moqueta
En lo suelos en los que se pone moqueta siempre aparecen las marcas de los muebles que colocamos. Para quitar esas marcas te recomendamos poner un par de cubitos de hielo sobre la marca y cuando se hayan derretido poner una plancha caliente (poco tiempo). Al poco tiempo verás como las fibras de la moqueta se han recuperado.
Eliminar manchas de óxido en baldosas
Mezcla zumo de limón y una cucharada de sal. Frota con energia y aclara con abundante agua. Vuelve a repetir la operación hasta que desaparezca. Una vez quitada la mancha friega todo bien con lejia y aclara con abundante agua.
Remedio para la ronquera
A todos nos ha pasado alguna vez levantarse por la mañana con una fuerte ronquera, bien por el tiempo, por el tabaco o por algún exceso. Para solucionar este pequeño pero molesto problema, te ofrecemos este truco. Cuece en un poco de agua dos manzanas sin pelar y un poco de regaliz negro (de venta en herbolarios). Al líquido que obtengas échale un poco de miel y tómalo de vez en cuando. Notarás la diferencia. Además, si tienes tos y no consigues calmarla, toma esta infusión dos veces al día y verás que, poco a poco, desaparecerá.
En la cocina
Si un guisado, de cualquier tipo, queda muy salado puede agregarle media papa cruda, limpia y pelada para que absorba el exceso de sal.
Las alubias, garbanzos y frijoles quedan mucho más suaves si añade al agua de la cocción tres cucharadas de aceite comestible.
Para que los huevos no se revienten al cocerlos, añada al agua de la cocción una cucharada de vinagre y otra de sal de cocina.
Para comprobar si el huevo que tenía almacenado aun es fresco, agregue a un vaso con agua una cucharadita de sal, disuélvala bien y coloque el huevo, si se va al fondo significa que está fresco, pero si flota quiere decir que ya no se puede consumir y debe desecharse.
Si sumerge durante 15 minutos las naranjas en agua caliente les sacará más jugo; también puede rodarlas sobre la mesa oprimiéndolas con la mano.
Los alimentos congelados deben deshielarse en el refrigerador, el microondas o colocar el paquete envuelto en agua fría. No lo deje sobre superficies a temperatura ambiente, porque las bacterias se reproducen rápidamente en estas condiciones.
Para que las papas fritas queden crujientes, después de cortarlas sumérjalas en agua salada durante 15 minutos. Luego escúrralas y séquelas perfectamente antes de freírlas en abundante aceite caliente.
Para revivir una lechuga marchita sumérjala rápidamente en agua caliente y luego enjuáguela en agua helada con un poco de sal o azúcar. Sacúdala y refrigérela durante 1 hora.
Para que no se oscurezca rápidamente la coliflor, colóquela dentro de una bolsa de plástico con el tallo hacia arriba. Cierre la bolsa y haga unos agujeros en ella para que el aire circule dentro. Le durará aproximadamente 6 días en refrigeración.
El pan se conserva durante 2 semanas dentro del congelador guardado en bolsas de plástico.
Sáquelo dos horas antes de utilizarlo, rocíelo con agua y métalo al horno caliente durante 3 minutos. Quedará como recién salido de la panadería.
Al almacenar paquetes de harina, arroz, frijol o alguna otra semilla, coloque cerca de ellos hojitas de laurel, así los gorgojos se mantendrán alejados. Si utiliza sólo una cantidad del producto, cierre la bolsa con un nudo o liga, o vacíe el producto a un recipiente de vidrio o de plástico con tapa y ponga adentro una hojita de laurel.
Para evitar que los alimentos se impregnen de olores en el refrigerador, coloque un trozo de carbón (del que se usa como combustible en anafres), o bien, un frasquito sin tapa o una cajita abierta con bicarbonato de sodio. Es una buena alternativa que sustituye a los desodorantes comerciales y cumple la misma función.
Optimiza el tiempo de cocción. Utiliza recipientes que ocupen todo el fuego. Pon la tapa a las potas, para que se concentre más el calor. Usa la olla a presión, es más rápida y por tanto consume menos.
Si tu cocina es eléctrica, apágala antes de que finalice el tiempo de cocción, con el calor que queda es suficiente para que se termine de hacer.
No metas en el frigorífico cosas muy calientes ya que obligarás al motor a hacer un esfuerzo extra.
Descongela el frigorífico regularmente; la capa de hielo no ayuda a refrigerar, al contrario, disminuye la eficacia: un espesor de 5 mm. ,aumenta el consumo en un 30%. Verifique de vez en cuando la estanqueidad de la puerta de la nevera.
Utilice el lavavajillas sólo cuando esté lleno, cada lavado consume 40 litros de agua.
Al cortar tomates en rodajas hacerlo siempre con el ombligo hacia arriba, en vertical, así conservarán todo el jugo.
Para conservar varios dias los limones cortados, colocarlos en un plato boca arriba y taparlos con un vaso de cristal en el frigorífico.
Al comprar
Para asegurarse de que esta comprando los mejores hongos debe elegir los que tengan el "sombrerito" cerrado, la membrana que va debajo de éste no debe verse.
Si en la etiqueta de un producto aparece la leyenda "consúmase preferentemente antes de" significa que, aunque puede disminuir la calidad del producto, es posible consumirlo con seguridad hasta dos meses después de la fecha señalada. No así cuando mencione fecha de caducidad, pues ésta indica el momento en el que el producto ya no se puede consumir.
Al comprar productos enlatados verifique que la lata no presente abolladuras o esté inflada, pues el recubrimiento plástico que separa al alimento del metal puede estar dañado, lo que implica contaminación por óxido, o bien significa que el producto está en periodo de descomposición.
Antes de comprar un desodorante, tome en cuenta que éstos son más económicos que los antitranspirantes y que la presentación en barra es más económica que la de aerosol.
En la etiqueta de los alimentos envasados y enlatados debe aparecer una lista de los ingredientes utilizados y las fechas de caducidad y elaboración. Verificar el peso real, pues el peso neto incluye todos los componentes.
Aseo personal
Una cucharadita de vinagre blanco en medio litro de agua es un enjuague excelente que añade brillo al cabello al tiempo que quita el residuo jabonoso que lo reseca. Después de aplicarlo enjuague con agua simple para quitar el olor a vinagre.
Es recomendable que tanto los adolescentes como los adultos utilicen un cepillo dental cuya cabeza mida aproximadamente un centímetro y medio, para que alcance perfectamente todas las zonas de la dentadura.
Evite gastar en desodorantes para zapatos, deodorice todo tipo de calzado, rociándolos por dentro con un poco de bicarbonato.
Para comprobar que el aseo de los dientes se ha estado realizando correctamente, es conveniente que de vez en cuando se mastique un pedacito de betabel, el cual colorea las partes de la dentadura que no han sido bien cepilladas. De esa manera, las próximas veces sabrá el área que deberá cepillar más profundamente.
La higiene es en nuestros días un requisito indispensable para vivir en sociedad. Respetar a los semejantes incluye desarrollar una serie de hábitos en el cuidado personal, como cepillarse los dientes después de cada comida, lavarse las manos con agua y jabón antes de sentarse a la mesa o antes de tocar alimentos y después de ir al baño, utilizar la servilleta y el pañuelo, cuidar las orejas y las uñas...
Se trata de ofrecer un aspecto, si no resplandeciente e impoluto, al menos pulcro y que no ofenda a la vista... ni –muy importante- al olfato.
Respecto a las uñas habrá que explicarles que deben estar siempre -y ese "siempre" incluye diez minutos después de jugar al fútbol- limpias. Si no se ven capaces, la solución es llevarlas siempre bien cortas. Algo similar debemos explicar a las hijas o alumnas, además de hacerles entender que, si desean pintar las suyas de un color fuerte, tendrán que dejarlas largas y cuidar el esmalte.
La ducha diaria es la mejor forma de aseo, de esta manera favorecemos la transpiración de la piel y evitamos riesgos de infecciones.
No se trata de duchas en agua de colonia, sino de que limpien a diario su piel, retirando los restos de sudor, y evitando que los parásitos se acomoden en ella.
La colonia es un buen recurso para mantener el aseo y la sensación de bienestar a lo largo del día, pero no debe utilizarse como tapadera del mal olor.
Para optimizar los efectos de la ducha, es importante además recordarles que se sequen bien con la toalla al finalizar. Retirando toda humedad, se retarda el efecto de sudoración, y también se elimina la posibilidad de que los parásitos se instalen en su cuerpo.
¿Y los pies ?
Los pies, deben ser atendidos con el cuidado que se merecen, no sólo por el buen servicio que hacen, sino porque cuando plantean problemas... lo hacen en serio.
Es importante que los laven y sequen a diario, antes de ponerse las medias o calcetines. Estos, además, deben cambiarse a diario, y es conveniente evitar los de nylon, que dificultan la transpiración y provocan malos olores. Estas prendas además de preservarles del frío, evitan que los zapatos y zapatillas huelan.
También deben limitar el uso de las zapatillas de deporte, pues calzarlas durante mucho tiempo provoca malos olores, acumula el sudor y puede favorecer la formación de ampollas, hongos y otras molestias.
Es mejor usar zapatos de piel, que también han de acostumbrarse a limpiar ellos mismos con la frecuencia que sea necesaria, para evitar que se agrieten y -como guinda al pastel- dar una apariencia desaliñada. Un calzado bien lustroso dice mucho y bueno de cualquiera.
Moda e higiene
El aspecto tiene una gran relación con la higiene y, aunque nuestra hija o alumna adolescente proteste, hemos de hacerle comprender que la moda no puede condicionar su higiene personal. Por ejemplo, las que promueven el uso de prendas ajustadas, que impiden la transpiración y la circulación de la sangre. Además, como suelen ser prendas baratas, son también de mala composición, y las fibras provocan un pésimo olor.
Ir de escarabajo –todo de negro- no tiene por qué significar también que esa persona sea poco limpia, por ejemplo. Pero... levanta sospechas. En cierto país oriental, a los bebés se les viste de negro, precisamente por ser un color más "limpio".
Los niños/as cuando se acerquen a la adolescencia también hemos de avisarles acerca de las medidas higiénicas que deberán observar.
Deben ser conscientes de que la nueva situación les plantea una seria responsabilidad en lo que respecta a su aseo.
Ya antes de que lleguen los cambios, deben tener en cuenta que su olor corporal es más perceptible, las niñas han de ir "equipadas" si salen de casa.
Dejarles bien claras las medidas de higiene necesarias y facilitarles lo que necesiten puede ser un factor clave para que la nueva situación les perturbe el mínimo.
Una cuestión común a ambos sexos será el cuidado de la piel, especialmente de la cara, para prevenir y controlar la aparición de espinillas. También habrá que insistir a ambos en la ducha y el cambio de muda diarios, la ducha tras la sesión de deporte, el desodorante, etc.
Hay otros hábitos también indispensables para el buen funcionamiento del organismo. Por ejemplo, el aparato respiratorio ha de enfrentarse constantemente a polución, gases y humos, por lo que debe cuidarse el aseo diario de la nariz. Su limpieza consiste en eliminar el exceso de moco con frecuencia.
El ejercicio físico es también importante para fortalecer los pulmones y favorecer la expulsión de gases y residuos.
Otras medidas, como airear diariamente el dormitorio, o dormir con alguna ventilación si el tiempo lo permite ayudaran a la higiene del sistema respiratorio. Y no debemos olvidar el resto de los órganos: por ejemplo, el riñón requiere beber habitualmente cierta cantidad de agua, el corazón requiere ejercicio constante, los ojos requieren luz adecuada para trabajar y estudiar, debiendo evitarse sombras y brillos; no deben tocarse con las manos sucias; conviene hacerse una revisión periódica. La espalda requiere un buen respaldo...
Consejos para el hombre corpulento:
1.La ropa debe calzar perfectamente. La ropa suelta le hace parecer aún más gordo mientras que la ropa ajustada exhibe redondeces que no hay motivos para hacer públicas.
2.Evite los suéteres, chaquetas o camisas con hombreras inclinadas porque tienden a atraer el ojo directamente hacia la parte media del cuerpo.
3.Las chaquetas deben calzar bien en la cintura y ser lo suficientemente largas para caer justo debajo de las nalgas.
4.Las líneas verticales le hacen ópticamente más alargado. Lo que a su vez, le hará parecer más delgado.
5.Los pantalones deben llevarse en las caderas y ser preferentemente de tiro bajo, lo que resulta en una distancia más corta entre el cinturón y la entrepierna.
6.Evite que su barriga sobresalga de sus pantalones; esto alarga el tronco y acorta las piernas, una combinación muy poco atractiva.
7.Considere la posibilidad de usar tiradores en lugar de un cinturón de modo de distraer la atención de su cintura.
8.Vacíe los bolsillos; cuando están sobrecargados atraen la atención hacia la región media, además de aumentar el diámetro de su cuerpo y estirar la ropa haciéndola más suelta.
9.Los cuellos con escote en V son una buena manera de esconder y disimular la papada, ya que atraen la atención fuera del área del cuello y más hacia la zona del pecho.
Teniendo en cuenta estas precauciones, se asegura de resaltar sus mejores rasgos y ocultar sus defectos.
A tener en cuenta: no trate de ocultar sus puntos más débiles ostentosamente porque sólo los estará destacando más.
EL CEPILLADO DE LOS DIENTES:
Muchas personas cometen el error de cepillarse durante 30 segundos, a veces menos. Esto es de casi nula utilidad. Para una buena limpieza se recomienda emplear al menos 3 minutos, cubriendo todos los sectores de la dentadura.
El cepillado debe ser hecho con firmeza, desde la encía hacia abajo o hacia arriba, según se trate de los dientes superiores o inferiores. El barrido se debe hacer con movimientos rotatorios en todos los sectores.
La frecuencia del cepillado es fundamental para la salud de la dentadura, al menos, se hará tres veces al día, después de cada comida y antes de acostarse.
Los cepillos deben cambiarse cuando las cerdas pierdan rigidez, normalmente cada tres meses.
El enjuague de la boca, después del cepillado, debe ser breve para permitir que el flúor aplicado por medio de la pasta se adhiera a los dientes.
Por último, aplicar un enjuague con colutorio, pues ayudará a prevenir enfermedades y mantendrá el aliento más fresco y saludable.
SALUD
Pídale a su médico o farmacéutico que le recete o venda los medicamentos a partir de su nombre genérico o sustancia base, y no por su marca. Así usted podrá comparar precio y elegir la opción que más le convenga.
Elabore una lista de todas las medicinas y vitaminas que toma y revíselas junto con el médico cada vez que le recete un nuevo medicamento. Evite así algún efecto secundario a causa de la interacción o efecto acumulativo de substancias químicas.
Si el médico le ha recetado suplementos de hierro, hará un favor a su cuerpo si lo toma con jugo de naranja, que le ayudará a absorverlo más rápido. También tenga en cuenta que el café o té bloquean la absorción de hierro. Evite su consumo durante el tiempo de tratamiento.
El abuso de consumo de laxantes provoca que el intestino se vuelva perezoso en sus funciones, por ello lo más recomendable es seguir una dieta rica en fibra, la encuentra en: avena, arroz, germen de trigo, salvado, ciruela, pasas, chabacano, higos o manzana, consuma por lo menos uno de estos alimentos al día y los laxantes sólo bajo tratamiento médico o en casos esporádicos
TRUCOS
¡PRODUCTOS DE LIMPIEZA MÁGICOS!
Acetona
Disuelve la silicona, las manchas de grasa, pegamento y barniz.
Agua oxigenada
Te ayuda a quitar las manchas marrones de la plancha
Ajo
Si una madera nueva tiene un arañazo superficial, frota con dientes de ajo hasta rellenarlo, déjalo secar y pasa una lija fina para eliminar lo que sobre.
Almidón
Haciendo una papilla con agua elimina las manchas de sangre.
Bicarbonato
Mezclado a partes iguales con detergente de lavadora limpia la tapicería. Mézclalos en seco y espolvorea la tela. Deja pasar media hora, cepilla y pasa la aspiradora.
Refresco de cola
Si pierde el gas úsalo para eliminar el óxido, sobre todo de la bañera y del inodoro.
Harina
Tiene la misma función que los polvos de talco. Es desengrasante.
Limón
Los trozos de corteza humedecidos en alcohol de quemar dejarán brillantes tus cristales. También evitan los malos olores en la nevera.
Hojas de té
Espolvoreadas avivan el color de la alfombra.
Manchas de bolígrafo:
las manchas hechas con bolígrafo hay que tratarlas con laca para el pelo. Se aplica sobre la mancha y, una vez seca, se cepilla la zona con una solución de dos cucharadas de vinagre y cuatro de agua.
Manchas de pegamento:
las manchas de pegamento hay que ir mojándolas con un trapo empapado en vinagre. Verás cómo irá cediendo el pegamento poco a poco.
Manchas de barro:
para quitar las manchas de barro en la ropa hay que untar éstas con yema de huevo para después enjuagarlas con agua. Cuando hayamos hecho esta operación, limpiamos normalmente la prenda, y solucionado el problema.
Manchas de vino:
si te has manchado con vino, frota la mancha con zumo de limón y lava la prenda inmediatamente.
Manchas de sangre:
para quitar las manchas de sangre en la ropa machaca una aspirina y con un poco de agua haz una pequeña pasta y extiéndela sobre la mancha. Una vez seca, cepíllala
Sartenes como nuevas.
Cuando las sartenes y los cazos estén muy ennegrecidos por la grasa, pon a hervir en ellos un chorrito de vinagre. Quedarán como nuevos.
Desatascar la ducha.
Debido a los restos alcalinos del agua, es muy común que se obstruyan los orificios de la ducha. Pon solución a este problema. Si se trata de una ducha de teléfono, bájala y sumérgela durante toda la noche, cabeza abajo,en un recipiente lleno de vinagre. Si es fija, llena también de vinagre una bolsista de plástico y átala fuertemente con hilo al cuello de la ducha.
Sweters decolorados.
Si tu sweter negro ha ido perdiendo color, lávalo con el agua de haber cocido espinacas. Recuperará el tono original.
Lavar las medias.
Podrás meterlas en la lavadora si previamente las has introducido en una bolsita de tela fina o en los bolsillos de alguna prenda. Quedarán perfectamente limpias y se mantendrán a salvo de carreras durante el lavado.
Prendas tostadas por la plancha.
Si tu camisa se ha oscurecido ligeramente al plancharla. No te preocupes, sumérgela en seguida en una solución de agua oxigenada no muy concentrada. Volverá rápidamente a recuperar su color natural.
Escobas limpias.
Limpia las escobas y los cepillos sintéticos metiéndolos durante un rato en un cubo lleno de agua a la que hayas añadido previamente una cucharada sopera de amoniaco. Enjuágalos después a fondo con agua limpia y espera a que se sequen por completo antes de utilizarlos.
Cubiertos de alpaca.
Este tipo de cubiertos o los objetos de este material, se limpian sumergiéndolos durante media hora en un recipiente con leche. A continuación se lavan con agua fría.
Faldas de tablas.
Para plancharlas con facilidad, mantén los pliegues cerrados sujetándolos previamente en la parte de abajo con unas broches de tender la ropa.
Cuidados del marfil.
Los objetos de marfil se mantienen perfectamente limpios si los frotamos con un cepillo de cerdas suaves, impregnado en agua y unas gotas de trementina o agua oxigenada. Después de aclararlos conviene secarlos al aire. Si lo que deseas es blanquearlos, deja durante un rato las piezas en remojo en un cacharro con leche y, luego, pásales un trapo empapado antes en agua oxigenada.
Lana como nueva.
Al deshacer un sweter, la lana queda con un aspecto rugoso y es muy incomodo volver a tejer con ella. Para evitarlo, es muy sencillo: llena una botella con agua caliente y enrolla en ella la lana. Al poco rato ya podrás hacer el ovillo con lana como recién comprada.
Gafas limpias.
Si deseas que los cristales de tus gafas queden realmente limpios y con brillo, frótalos muy suavemente con un poco de ceniza de un cigarrillo y un trozo de papel de periódico.
Ambientador natural.
No te hacen falta ambientadores que perjudiquen la capa de ozono. Prueba a cocer, hasta que se evapore, una mezcla de agua, azúcar, canela, clavo y piel de limón. Es una ambientador efectivo y completamente natural.
Termos limpios.
Vierte en el interior agua muy caliente con unos granos de arroz. Agítalo durante un rato; tira ese agua y acláralo con agua bien limpia.
Despegar estampillas.
Para despegarlos fácilmente y que no se rompan mete las cartas en el congelador durante un par de horas.
Conservación de tus discos.
Para prolongar la vida de tus discos, pásales de vez en cuando un paño ligeramente humedecido en una mezcla hecha a partes iguales de agua y alcohol de 70 grados.
Prendas de terciopelo.
Tus prendas de terciopelo quedarán como recién estrenadas si, aprovechando los días de humedad, las cuelgas en la terraza. La humedad les devolverá un estupendo aspecto.
Planchas más deslizantes.
Cuando la plancha se pega a la ropa, pásale por la base un trozo de jabón seco cuando aún esté caliente. A continuación, enjuágala con agua y sécala con una hoja de periódico. Dejará de pegarse.
Antipolilla efectivo.
Además de la conocida naftalina, introduce en los bolsillos de los abrigos y la ropa de invierno un poco de clavo de olor. Es una forma muy efectiva de ahuyentar a las polillas y de evitar el olor de la naftalina.
Sweters sin bolitas.
Si quieres que a tus jerseys no les salgan bolitas, haz lo siguiente: recién comprado mételo durante dos días en el congelador, dentro de una bolsa de plástico.
Restos de yeso.
Para eliminar los restos de yeso en el suelo y en los baldosas, pasa un paño empapado en vinagre templado. Una vez retirado el yeso limpia las baldosas con tu producto habitual. Si se resiste, repite la operación.
Armarios sin humedad.
Distribuye por él pequeños trozos de tiza; ésta se encargará de absorberla por completo. Inténtalo también colocando unas bolsitas de tela llenas de arroz.
Hogar perfumado.
Impregna las bombillas de todas las lámparas, así como los bajos de las cortinas con tu perfume favorito. Al encender la luz, el calor hará que la bombilla desprenda el olor; lo mismo ocurrirá al correr el aire y mover los visillos.
Sillas de rejilla.
Estas sillas tienen el inconveniente de que al envejecer, la rejilla se vuelve gris y se deforma. Para devolverle su antiguo y terso aspecto lávala
con agua fría a la que hayas añadido un puñadito de sal; aclara rápidamente y déjala secar al sol o cerca de una fuente de calor. La rejilla se recuperará totalmente.
Ropa más blanca.
Cuando la ropa permanece guardada durante mucho tiempo aparecen en ella unas feas manchas amarillentas, difíciles de eliminar con un simple lavado e incluso con lejía. Para devolverle su color blanco inicial, pon sobre ellas un poco de leche fría, déjala reposar durante un rato y después prueba a lavar la prenda normalmente.
Clavar sin riesgos.
Si tienes que clavar un clavo, coge un peine del pelo viejo y mete el clavo entre dos de sus púas; ya puedes darle fuerte sin peligro de hacerte daño.
Flores duraderas.
Prueba a echar en el agua del jarrón una cucharadita de sal, otra de azúcar y dos o tres gotas de lejía. Te maravillará el resultado.
Marcos dorados.
Para embellecerlos, frótalos con un paño empapado en el jugo de una cebolla que habrás licuado previamente. Recobrarán todo su esplendor.
Guardar las alfombras.
Antes de retirarlas en verano, primero pásales bien el aspirador y luego extiende sobre ellas papel de periódico. Pon encima, diseminadas, algunas bolitas de naftalina y un poco de hierbas aromáticas o cáscaras de membrillo. Enrróllalas cuidadosamente y átalas fuerte con una cuerda. Las polillas nada tendrán que hacer con ellas y mantendrán, además, un buen olor.
CONTINUARÁ .....